Nunca antes la Iglesia de Cristo se ha visto urgida de cumplir con su compromiso con el de "Ir y Hacer" como ahora.
Y nosotros como parte del Cuerpo de Cristo, creemos que "no podemos dejar de decir lo que hemos visto y oído" de lo que Dios ha hecho en medio de su pueblo.
Con ese compromiso estamos primero formando familias sólidas confiadas en lo que han creído, alcanzando a sus vecindarios y luego extendiéndonos al resto de la ciudad, para establecer en los alrededores discipulados con la visión de formar iglesias del Señor.